TERRORVISION (1986)
Dir: Ted Nicolaou
En los ya lejanos 80, solía ir al videoclub a alimentarme exclusivamente de baratijas de serie B, terror casposo y sucedáneos italianos. No me importaban lo más mínimo el “gran cine”, léase los neorrealistas, Polanski (solo me molaban “Polanski y el ardor”) o Woody Allen, al que veía como un feo bajito y con gafas (ahora igual con la diferencia que me gustan sus películas, al menos de los 90 hacia atrás)
Los sellos Vestron, Empire o Full Moon garantizaban un buen rato de diversión por las 200 pesetas de por aquel entonces que valían las pelis. Ni reestrenos ni hostias, todo valía igual.
Un tarde de verano- las mejores para alquilar pelis ya que los papis estaban por ahí- alquilé esta joyita de serie b que aún me gusta, pasando con éxito ese aplastante rodillo que suele ser la nostalgia. Vamos al grano.
En el planeta Plutón se deshacen de un monstruo mutante como quien va al contendor amarillo a depositar los plásticos. El bicho se transforma en una especie de rayo de energía y acaba – vía antena de TV- en la casa de los Puttermann.
Los Puttermann son una familia pintoresca cuanto menos, un poco como la del Jesulín: El abuelo es un pirado de las armas y técnicas militares que come rabos de lagartija. El matrimonio, esnob y pedante, practica el noble arte del intercambio de parejas. La nuevaolera hija sale con un jevi cochambroso y el niño pequeño va con su metralleta de juguete todo el día.
El bicho acaba por salir de la tele y a pasearse por la casa, de decoración imposible, cercana a un Almodóvar pasado de speed. Hablando del decorado, toda la peli está rodada en estudio, pero es un acierto ya que acrecienta su condición absurda y disparatada. El cielo que vemos cuando están en el jardín es simplemente un burdo telón con luces. ¡Ole tus cojones, Charles!
El bicho se come al abuelo y al tío de las antenas que viene a ver qué ha pasado con la conexión. Los licua en líquido verde y se los zampa, a cámara rápida. Es divertidísimo ver como lo hace, para muestra un botón:
Jajaja. Terrorvision, que gran película, a la par que un grupo de esos perdidos en el tiempo. Ande andarán los terrorvision.
ResponderEliminarYo recuerdo verla en casa de los colegas una tarde de verano (este tipo de pelis es ideal para las sobremesas veraniegas), pero pronto las hormonas nos llamaron y pasamos de la peli para irnos a la piscina. Posibilidad de sexo visual con chicas en bikini vs 5 tios en calzoncillos y sudorosos viendo una peli cutre. No hay color..jeje
Ya se sabe que cuando las hormonas atacan no hay peliculas que valgan (mientras no sean porno,claro)
ResponderEliminarAntes,los videoclubs para mi eran como una especie de galerias de arte gratuitas. Los sueños estaban hechos de aquellas carátulas. Me podría haber quedado todo un día encerrado en uno y no recordarme ni de comer.
Peliculas infumables que no hicieron ni un duro en taquilla pasaban a ser blockbusters gracias a una caja grande de plástico y una carátula bien dibujada.
Prueba y error en su máxima expresion.Si te salía un zurullo te lo tenias que tragar,esa era mi regla. Pero como disfrutaba hasta con "Munchies"...
En fin,una gozada recordar aquellas tardes de verano viendo "Posesion infernal","Trampa en la luna","La galaxia del terror","Noche de miedo"...
Estos films con bichos, muy de moda por la década de 1980, era muy común ir al videoclub a buscarlas para ver con amigos. Esta mi video no la tenía, por desgracia. Saludos y buen rescate!
ResponderEliminarAntes,los videoclubs para mi eran como una especie de galerias de arte gratuitas. Los sueños estaban hechos de aquellas carátulas. Me podría haber quedado todo un día encerrado en uno y no recordarme ni de comer.
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