SECRECIONES CAPILARES: CINEMA MONTSERRAT, EL CINE PERFECTO

Hoy en Secreciones Capilares: pensamientos, inquietudes, reflexiones y delirios sin sentido a cargo de Albert Sanz.




    Hola amiguitos. Hoy recuperamos esta mítica sección de vuestro blog favorito; una sección en la que tienen cabida pensamientos, delirios, comentarios, pajas mentales o cualquier otra parida que no tenga cabida en críticas, crónicas de eventos o en las Caspa News!

    En las pasadas fiestas de Semana Santa, servidor (Albert Sanz) y su churri decidimos pasar un par de días en Tossa de Mar (Girona). Precioso pueblecito costero pero un tanto mitificado, puesto que en cuatro o cinco horas te lo has recorrido todo, castillo incluido. Aún así no deja de ser precioso y tranquilo, ya que pese a ser un enclave turístico no está masificado en exceso. Eso sí, por más sentimiento independendista que exista, hay ciertos elementos comunes entre todos los pueblos y gentes de España, y si por si acaso el turismo aumenta, Tossa de Mar está preparada con una de las relaciones hotel/restaurante/bar por metro cuadrado más altas que pueda imaginarse. No tengo datos que lo corroboren, pero solo hace falta pasear por cualquier calle para comprobarlo.

    El caso es que churri y servidor aunque como turistas visitamos también lo típico, somos amantes del ocio alternativo, o sea, hacer cosas que la sociedad no ve con buenos ojos, como fotografiar truños y estucados marrones en WC's públicos (vale, esta costumbre es sólo mía), gastar cantidades indecentes de agua en duchas interminables en el hotel e... ir al cine.
Ok, no hay mayor tontería que ir al cine estando en vacaciones. En primer lugar porque los cines de pueblo suelen ser pequeños y con una calidad de imagen y sonido justita (olvídate de las macropantallas de los multicines modernos); en segundo porque suelen tener o bien los estrenos habituales o bien películas que en la "gran ciudad" acaban de quitar de la cartelera; en tercero porque las palomitas siempre son de bolsa, de las que saben a plástico frío y caducado; y en cuarto lugar, porque ir al cine es una actividad que uno ya realiza o puede realizar normalmente y se supone que en vacaciones hay que hacer algo diferente. Pero claro, el frikerio nos puede, y además solo por poder decir "he pagado el cine a 6€ la entrada" ya vale la pena, teniendo en cuenta que en Barcelona nos clavan ya 10 putos eurazos. No veas lo que vacila decir eso a tus colegas... creo.

    Pues el caso que descubrimos que a 50 metros de nuestro hotel había un cine. Las dos películas que proyectaban eran "La trama" y "Rompe Ralph". Únicos dos pases a diario (18:00 y 22:00) y una sola sala. Para que la chavaleria pudiera ir, la peli de Disney era la del pase de la tarde, y lógicamente esa fue nuestra elección. También resulta curioso el hecho de que una semana después de nuestro viaje a Tossa, esta película fuera lanzada a la venta en DVD y BluRay y que todavía siguiera en cartel en este cine.
 
    Una vez dentro nos llevamos la gran sorpresa de que aparte del precio, la decoración de la recepción era una oda al frikismo más avanzado, empezando por el enracholado "motivo taxi" que también está en parte de la fachada exterior y siguiendo con una pared que lucía con orgullo una galería de cuadros con carátulas de películas que en principio doy por hecho que se han estrenado allí. Ya es interesante observar la tonalidad azul de la mayoría de carteles, indicativo de que deben de estar colgadas desde el día de su estreno, pero aún más impactante es ver a qué películas pertenecen dichas carátulas. Podemos mencionar que al igual cuatro o cinco serían calificadas de arte, otras entrenimiento palomitero, y la mayoría auténticos truñacos casposos.
La recepción también se halla presidida por un enorme proyector que en verdad impacta.

    En la sala en sí no sólo destaca el gran tamaño de ésta y el escenario ante la pantalla que denota un posible origen teatral, sino el misterioso sofá de piel negra a la entrada, con unos cuantos "sietes". Ya en materia audiovisual, el sonido era correcto pero la imagen... Hablamos de una película de animación de Disney, lo cual significa colorido a tope. Pues digamos que mucho colorido no hay. Es como si alguien hubiese jugado con el mando a distancia de una tele y hubiese toqueteado los controles de color. Eso sí, como "Rompe Ralph" va acompañada en su estreno del delicioso corto "Paperman" que es en B/N, pues el tema del color no fue tan importante.

    Una vez finalizada la proyección, que por cierto, excelentes tanto la película como el corto, tocaba visita al lavabo, para lo cual había que subir unas escaleras. En el vestíbulo de acceso al lavabo más carteles (en este caso de mayor tamaño) y misma tonalidad azulada. Teniendo en cuenta que los pósters suelen adquirir esa tonalidad debido a la acción de la luz solar, y que en esa zona no entra la luz del sol, imaginaros el tiempo que llevarán colgados de la pared. Los lavabos en sí limpios y cuidados, pero es imposible no fijarse el color de las puertas y marcos (pintados sin duda por un aficionado al Betis) y en el dibujo de las racholas: homenaje a la ranciedad más... más... más rancia. Lo siento, pero no me sale otra palabra.

    ¡Ah! Y de noche en el cartel luminoso de la fachada un par de letras no se iluminan.


    Puede que haya sido duro con esta crónica, pero nada más lejos de la realidad. El cine mantiene intacto un encanto que en las ciudades se ha perdido con tanto sofisticado multicine. Si hubiésemos ido con más tiempo habríamos hablado con el dueño para preguntarle sobre sus orígenes y tal. La sala se llenó para mi alegría en unas tres cuartas partes. No sé si entre semana y fuera de temporada turística este cine tendrá mucho éxito. No lo creo, pero ojalá pueda seguir abierto muchos años más.

    La galería de carátulas es inenarrable, por eso mejor echáis un vistazo a las fotos que acompañan este artículo, y creo que indican un amor por el cine en todas sus vertientes muy grande. Desde luego, lo primero que pensé tras salir de allí es que si algún día BlogCaspa tuviera dinero y medios para hacer su festival casposo (al estilo de la CutreCon de los amigos de CineCutre), no sería como dicta la lógica en Barcelona, no; tendría que ser en el Cinema Montserrat de Tossa de Mar. Un entorno incomparable y una sala con encanto y toneladas de caspa adornando sus paredes. Imposible imaginar un entorno mejor para un festival de cine malo.

    Si vais de vacaciones a esa bonita localidad, no olvidéis pasar por la calle Pola nº 9 y visitar este maravilloso cine.

    Espero que disfrutéis de la galería. También pido perdón por la mala calidad de alguna de las fotos, pero las prisas es lo que tienen. En cualquier caso, hasta la más borrosa permite ver bien a qué hace referencia.


FACHADA








ENTRADA Y RECEPCIÓN









GALERÍA BIZARRA














GALERÍA PRIMER PISO Y LAVABOS






2 comentarios:

  1. Hola, para tu tranquilidad decirte que la sala sigue abierta, y digitalizada con proyector 4k y sonido 7.1 ... conservando todo el encanto de los añorados cines de pueblo...habitualmente programa con regularidad en Semana Santa y los meses de verano...el resto del año también funciona como teatro o sala de conciertos por su espacioso escenario que ya comentaste ¡¡¡

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    1. Hola, perdón por no haber respondido antes. Francamente, pasé por alto el mensaje. Gracias por la información. Es genial que se mantenga en funcionamiento manteniendo el espíritu de cine antiguo pero con la tecnología más moderna.

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