TRANCERS (GUARDIANES DEL FUTURO)



  • Título original: "Trancers" a.k.a. "Future cop".
  • Título en español: "Trancers (Guardianes del futuro)".
  • Director: Charles Band.
  • Guión: Danny Bilson y Paul De Meo.
  • Cast: Tim Thomerson, Helen Hunt, Art LaFleur, Richard Herd, Anne Seymour, etc...
  • Año: 1.984.
  • Especialista de BlogCaspa que se ha atrevido a analizar este ñordo: Dani.









    ¡Ya era hora que pudiera hablar de mi compañía de serie B preferida! Se trata de Empire, la empresa del glorioso e inmortal Charles Band, padre putativo de todos los amantes de la caspa fílmica, y persona directamente responsable que haya miles de tarados como yo intentando conseguir todo aquello que huela a "B" o a "Z" ¡Sobretodo sus engendros, que los hay y a montones! Otra cosa es poder conseguirlos.

    Y este es uno, como diría Johan Cruyff. Y no es de los difíciles de conseguir, puesto que está en importación en Región 2 o Todas las regiones. Y además es muy barato (claro, no pueden pedirle peras al olmo)

    En fin, que esta película, que empieza como una descaradísima explotation de "Terminator" (rima y todo) acaba como una película bien lograda y muy singular. Sobretodo porque una Helen Hunt mucho más joven y muchísimo más guapa que ahora hace su debut en el cine. Por el caché que da ahora su nombre, supongo que por eso es tan fácil de conseguir (me refiero a la película, claro)

    La peli se inicia en el siglo 23, y oímos una voz en off como en "Blade Runner". Jack Deth, el protagonista, un cruce entre Bogart y Deckard es un cazador de "trancers". Pertenece a un cuerpo de detectives/eliminadores que se dedican a buscar y cargarse unos zombies purulentos que se esconden bajo la apariencia de personas normales. Es decir, los "trancers". Sí, a mí no me miréis, la peli es así de rara.

Ya no quedan machos así.


    Así pues, cuando Jack detecta a unos de estos zombies, el patán descerebrado muestra su verdadero aspecto y nuestro héroe lo abate a balazos. Un poco similar a lo que pasa en "Hidden: Oculto". Además, cuando los infelices mueren, dejan un rastro quemado en el suelo, algo que también sucede en "Laserblast" —otra película de ¡tachán! Charles Band—. Debe de ser una fijación de Charles por las tostadas o algo más retorcido. El caso es que pasa en muchas de sus películas.



    Volvamos al meollo de la cuestión. L.A., es decir Los Angeles, es un lugar desolado y semi arrasado. Como en aquellos tiempos, Reagan, nuestro advenedizo predilecto junto al Papa, ya comenzaba a estar un poco gagá, un futuro post-nuclear estaba un poco en mente de todos. Si no, comprobad vuestras pelis post-apocalípticas preferidas. Todas son de comienzos a mitad de los ochenta.
El caso es que a nuestro prota le llaman para ir atrás en el tiempo y eliminar al jefe de los trancers. Para esta tarea tan sencilla necesitan usar un cuerpo del año en cuestión, es decir 1985. ¿Sospechoso? No sé como Cameron no tomó cartas en el asunto y les dejó en gallumbos. Así que, el cuerpo del prota se queda en el futuro mientras que su mente se funde con el cuerpo del pasado. Los científicos le dejan en una supuesta hibernación.
Para colmo de males, el jefe en cuestión en 1.985 resulta ser jefe de policía. Peor imposible, vamos. Y ya puestos, como va al pasado, ha de proteger a una chica —Helen Hunt— y a un vagabundo ex estrella de béisbol. ¿Por qué?, se preguntarán vuestras ávidas mentes. Fácil, la chica porque es la novia del propietario del cuerpo (aunque el cabrón del Deth bien que se la beneficia) y el homeless porque en el futuro enderezará el rumbo, saldrá de la calle y tendrá un hijo que será un líder mundial. ¿Les suena? Y el Cameron pasando de todo... ¡ pero si los gringos demandan hasta por resfriados!
Ya que el dislate es tan obvio, qué más importa si mandan al tipo a un cuerpo del pasado acompañado de una cajita de cachivaches del futuro. La repanocha, vamos. De esos artilugios ya hablaremos más tarde porque no tienen desperdicio.
Finalmente, Jack llega al año en cuestión, pero al principio anda un poco desorientado, aunque no hay nada que un poco de gomina, un cigarro en los labios que desafía las leyes de la gravedad y una buena gabardina no solucionen. Cuando veáis la peli ya veréis de qué demonios hablo.

    Pero hagamos una pausa y disfrutemos de esta pequeña galería de lo mejor de la película.





     
    Sigamos. El primer trancer que ha de eliminar en el pasado resulta ser ¡un tipo que hace de Papá Noel en un centro comercial! No, si el probe Migué, digo Jack, se encuentra con unas pruebas que ni Son Gokuh, oigan. Así que ni corto ni perezoso, al verlo, el amigable y bonachón amigo de los niños empieza a transformarse en zombie y se lía a palos con nuestro héroe. La escena es una de las más delirantes de la historia del cine, vale la pena verla. Y claro, la novia flipando. Y es que no sucede todos los días que tu novio vaya a ver a un Papá Noel, éste se enfurruñe como la Jurado, y los dos se líen a hostias y balazos. Total que aunque no se cree la historia que le cuenta (¡quien la puede culpar de ello!), decide darle un poco de vidilla.

    Si a eso le añadimos que Jack endeluego va a un gimnasio y se carga a un fitness trancer en presencia de la atónita Hunt, la tipa empieza a creerse todo el fregado. Si es que estas mujeres... hasta que no ven a un cachas transformado en zombie babeante del futuro no te creen.
Ya que están en faena, rescatan de las calles al vagabundo (que como no, lo encuentran jugando a béisbol en plan cutre en la calle, como los de mi pandilla). Después de convencerle, lo llevan a casa de ella, le pegan una ducha rápida, le visten bien y ya está listo para engendrar líderes.

    Después del hilarante encuentro, y para ahorraros rollo, deciros que al final los caminos del jefe de policía/"trancer final boss" Jack Deth se cruzan. Los dos se odian que no veas, claro (el malo es de los malosos malosos), y la lucha final mola cantidad. Deciros que todos aportan su granito de arena, incluso el ex jugador de béisbol que utiliza sus habilidades para... bueno, mejor no explicarlo porque os arruinaría otro momento cumbre del disparate fílmico.



    Para acabar de confundir al espectador, como sólo hay dos billetes de vuelta al futuro (o regreso al futuro, como queráis), y Jack y Helen están en plan retozón, pues nada, el poli malo que es el que se tendría que volver con él, se quita la zombificación de encima y vuelve a la normalidad. Y así el final queda más abierto que el bareto aquel de los vampiros.

    Tras semejante final, no es de extrañar que Trancers se convirtiera en franquicia y hayan llegado a las ¡seis! partes de este adorable engendro.

Cabe destacar que el lustre futurista está muy bien conseguido, y la atmósfera, entre onírica y nebulosa, hace ganar muchos puntos a esta peliculilla barata. Recomendada.

1 comentario:

  1. Pues yo no la encuentro en español,..ni siquiera está en emule o l-phant. solo en italiano e ingles.

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