FROZEN SCREAM




  • Título original: "Frozen scream".
  • Título en español: No estrenada en España.
  • Director: Frank Roach.
  • Guión: Doug Ferrin, Celeste Hammond y Michael Sonye.
  • Cast: Renee Harmon, Lynne Kocol, Wolf Muser, Thomas Gowen, etc.
  • Año: 1.975.
  • Especialista de BlogCaspa que se ha atrevido a analizar este ñordo: Dani.





    Desde que era muy pequeño siempre he tenido una enfermiza fascinación con el séptimo arte a pequeña escala. Todo me gustaba: películas de Bud Spencer y Terence Hill, westerns de serie B, pelis explotation de kung-fu, ciencia ficción y terror de todos los tipos...
Los tiempos cambian, pero con la excepción de los putos westerns (que ahora aborrezco) y cuatro películas de kung-fu que he separado del resto de engendros, sigo igual. Una mezcla de extraño romanticismo por lo patético me impulsa a visionar todas las aberraciones que he sido capaz de soportar. Alguien que ha visto de un tirón "The alpha incident" de Bill Rebane y encima le ha gustado no puede ser normal.

    Sin embargo, solo a veces, muy pocas veces das con algo que te deja el cerebro absolutamente petado, una película que sólo mentes enfermas han podido crear. Más que un film hablamos de una experiencia psicotrónica. "Frozen scream" es uno de esas películas.



    Os explico de qué va y luego vamos al grano, ¿vale? No creáis que es algo fácil.

    Veamos: una serie de científicos descubren una droga que permite resucitar a los muertos, previamente congelados cual cocreta Findus. Crean una especie de secta que se encarga de eliminar a los posibles testigos de sus resultados, que no son otros que la tan pretendida inmortalidad.
En estas que el científico jefe es asesinado por la misma secta, compuesta por grillados contrahechos que disfrutan de su trabajo. Su mujer es abducida por una doctora de la secta que intenta hacerle olvidar todo, pero aparece un detective (que mira que es casualidad que sea ex novio de ella) y empiezan las aventuras. La mujer hace lo que cualquiera, a la semana de ver morir a su marido —bueno, grita fuera de plano sin haber visto el cuerpo en el suelo— se tira al detective ex-novio.
¿Cómo acaba todo? Pues se descubre el pastel: en un sótano tienen a un montón de gente congelada y preparada para resucitar, incluido el cornudo del científico jefe, pero nos espera una sorpresa final que si sois caspa-adictos no es tan difícil de descubrir.

    Esto es lo fácil. Ahora viene lo difícil, ir descubriendo todos los cutre-matices de esta pequeña obra maestra de lo torpe. Una joya que, agarraos, ¡tiene una puntuación de 2,6 en la IMDB!

    La película comienza con voz en off del detective. Cuando hay una voz en off en una película, y ésta no es de cine negro de los 40 o 50, sólo puede indicar una cosa: desaliño. Si la peli es de serie B, la respuesta es sencilla: hay "clapas" de la película o fragmentos incomprensibles que se tienen que intentar aclarar como buenamente se pueda. Lo disparatado del caso que nos toca es que meten la voz en off ¡en medio de diálogos larguísimos y absurdos! Vale, es mejor que aguantarlos, pero no veas la imagen de cutrerío que le da al film.



    Al tener la peli la típica secta pagana y pseudo satánica (reunida en el que creo que es el mismo enclave de la secta de hombres-lobo de la maravillosa "Aullidos") se puede dar rienda suelta a tres factores suculentos: sangre, tetas y bizarradas oníricas.
  • SANGRE: la peli fue incluida en aquella famosa "Videonasties list" inglesa que incluía films como "Posesión infernal" o "Absurd". Debe de ser porque hay varias animaladas gore, tales como apuñalamientos en plena jeta, hachazos en la ídem, pinchazos en ojos, etc. Son tan bestias que no cuelan, además de que en todas las veces los muertos parpadean o incluso entreabren la boca.
  • TETAS: aquí ya es más regularcilla, pero contamos con un top less bastante sugerente de la gachí de la portada. Aporta la dosis de morbo pagano-esotérico necesaria en todo ritual que se precie. Menos mal que los tíos no se apuntan, solo suelen mirar y evitar que las erecciones se noten debajo de las sotanas.
  • BIZARRADAS ONÍRICAS: como en toda película patosa que se precie, contamos con muchos, coloristas y variados flashbacks, ya que estética y formalmente quedan artísticos (se supone) y ayudan a disimular la caspa de una narrativa torpe. Aquí hay de todo, monjes que escoltan a la muerte, más despelotes, la luna... todo con sufridas trasparencias y mucho, mucho hielo seco.


    Los efectos especiales no son nada especiales, o sea, que son de pena; por ejemplo, en una gloriosa escena donde la mujer entra en el santuario de los congelados, los pobres diablos están de pie, con los brazos cruzados a lo momia y recubiertos de lo que parece escarcha. Como el diseño de produccion es inexistente, pues nada, a filmar en una especie de cuarto de los trastos y arreando. ¡Así es el cine!



    Resumiendo, que si no os asusta comprobar hasta dónde pueden llegar las personas para alcanzar la inmortalidad, y en el camino queréis echaros un montón de risas y sentir sincera estupefacción y vergüenza ajena, esta es vuestra película. Psicotrónica hasta las cachas.

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