Spiderman 3 - Tratado de cinética y flequillos


SPIDERMAN 3
Dir: Sam Raimi (2007)

Sí, ya se que no se trata de una peli casposa, pero fui a verla y me apetece compartir mis paranoias sobre la peli con vosotros.

Paso de explicar de qué va porque, oh gran friki que lees estas líneas, tu ya sabes de que va todo.

Comenzando por el aspecto de la película, S3 es una experiencia cinética, digo esto porque las escenas de acción acaban mareando al espectador. Piruetas, vueltas y porrazos en tu jeta, a 360º, amplificados al máximo gracias a un potente sistema Surround. Al menos en el cine donde la ví tenían el audio a toda hostia y me retumbaban hasta los redaños.

Qué queréis que os diga, la libertad de movimientos otorgada por obra y gracia de los efectos por ordenador me resulta demasiado artificial. Sí, se ha avanzado mucho y el movimiento es más fluido, pero continúa siendo demasiado poco creíble. A veces me parece ver a una especie de monigote de chicle haciendo cabriolas. Como que no.

En esta se han pasado: hay tanta acción que el ojo no puede captarlo todo. No soy un defensor de Tarkovsky (Solaris, Stalker) y la acción a paso de caracol, pero tampoco dejarme las retinas intentando captar mil detalles.

Pasemos a los actores. James Franco como amigo y segundo Goblin cumple su cometido así como el fotógrafo rival de Parker (Topher Grace), pero es alarmante la falta de carisma de los actores noveles. Se echa en falta un Jake Gyllenhall o un Johnny Depp en esta peli. Es el signo de los tiempos.

Los nuevos malos son de agárrate que hay curvas: Venom (el Spidey malote) y Sandman, este último creado de manera socorrida y chapucera en menos de cinco minutos. Cuidado si te cuelas en una instalación desconocida de tu ciudad porque te puedes encontrar que hacen pruebas de partículas, rayos gamma u ostias así y acabar hecho unos zorros.

Eso sí, el resultado es de postín: Sandman queda hecho una especie de Godzilla rebozado de arena y que puede adoptar la forma que desee, conservando una fuerza de mil demonios. Cómo no, es un personaje torturado (en este caso por la enfermedad de su hija) y la peli lo barniza de una especie de ambiguedad en la que no queda claro si es malo o bueno. Al final se sabe, pero hasta los más tontos de la sala lo vieron venir.

Como está de moda decir que la mejor de la trilogía es "El imperio"-a mí siempre me ha molado más El Retorno,pero es un dato que escondo so pena de muerte por agobio friki-, pues nada, aquí vamos a explorar también "el lado oscuro de la fuerza".

Aquí tenemos un traje negro que posee a Spidey via contagio por meteorito marciano. Una substancia negra y en plan reptante se le cuela y le hace la vida imposible. Explorar los sentimientos mundanos y negativos de un personaje heroico es interesante, pero aquí se cae en un error muy formulaico: dotarle de demasiada humanidad de repente.

Peter Parker pasa de ser un niño angelical a ser un mal bicho con pintas y dejes a lo Tony Manero (de lo más sonrojante que he visto en años) y con raya en los ojos y flequillo como el payaso del cantante de Green Day.

Cuando vuelve a la normalidad, recupera su raya al lado y sus jerseys panolis a lo Ned Flanders. La moraleja es clara: los flequillos han de estar en su sitio, nunca cayendo por la frente, y nada de maquillaje en los ojos. A parte de ser mariconadas dignas de un fan de Alaska, serás malo maloso.

La subtrama romántica como siempre, me sobra, ya que lastra la peli, y de nuevo se emplea el manido recurso de "secuestro a tu chica para que sufras". Creo que hay muchas más maneras de provocar a un héroe. Con la mierda de piso en el que vive, haberle subido el euribor de la hipoteca hubiera bastado.

De lo mejor de la peli (por fin, debéis pensar) encontramos los cameos de Ted Raimi (en su línea) y sobretodo del enorme Bruce Campbell (en un registro diferente al habitual y muy divertido, aunque si dejara de comer bollycaos estaría mejor)

¿Y el final? Bien, todo se cierra de manera dramática, incluyendo un plano que me recordó mucho precisamente al plano final de "El Imperio" (a ver si lo encontráis). Hay un fundido en negro que lo deja todo en un suspenso emocionante. Pero no, al final Raimi vuelve a las andadas y hay final con moraleja y cancioncita.

Tirón de orejas para un Raimi cada vez más acomodado por los dólares de Hollywood y que se ha dejado en el camino la frescura de obras maestras tales como "Darkman" o incluso "Un plan sencillo" (por aquello de dar un toque "modelno"). Aquí hay poco del héroe oscuro bordado por Liam Neeson o del humor vitriólico de "Ola de crímenes, ola de risas". Como mucho el personaje del jefe de redacción anima un poco la fiesta.

Si yo tuviera una escoba... vamos a especular con lo que me haría falta para mejorar esta peli. Serían dos cosas: 1) Unas tijeras, para dejar en el suelo de la sala de montaje al menos media hora de peli y 2) Una máquina del tiempo y traer al Sam Raimi de mediados de los ochenta con todo su encanto kamikaze y su olor a cóctel molotov.

Ahora que lo pienso la he machacado bastante, aunque no me desagradó. Divertida pero olvidable. Como las secuelas de X-Men. Y que nadie me diga que sufro fobia de secuelas. Adoro "El ejército de las tinieblas", Star Trek VI y X o Superman II, con mucho la mejor de las cuatro.

Ya que hablamos de cuatro... ¿habrá cuarta parte? no creo que nadie empiece una campaña deseperada en internet para que su realización comience. Para empezar tendríamos que tener "Terrorvision" en DVD, eso si que es para que hagáis peticiones, yo ya lo hice en su momento.

Un 6 y medio como mucho. Venga, un 7 pelado y te evitas septiembre, Sam.

No hay comentarios:

Publicar un comentario