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GREMLOIDS a.k.a. HYPERSPACE





  • Título original: "Gremloids".
  • Título original alternativo: "Hyperspace".
  • Director: Todd Durham.
  • Guión: Todd Durham.
  • Cast: Alan Marx, Paula Poundstone, Chris Elliott, Robert Bloodworth, R. C Nanney, etc. 
  • Año: 1.984
  • Especialista de BlogCaspa que se ha atrevido a analizar este ñordo: Dani.






    Mal empezamos. ¡Vaya titulito! Aunque por primera vez no se debe a las infames distribuidoras españolas —sí, aquellas que llaman a "Rosemary’s baby" —"El hijo de Rosemary"—  "La semilla del diablo" (sin importarles que la traducción sea un spoiler), o a "Demon Seed" —"La semilla del diablo"—  "Engendro mecánico"—.
No, el título se lo pusieron así en La Pérfida Albión. Pero tras el fiasco que supuso, tiempo después fue reestrenada en VHS con un título un poco más chachi piruli como fue "Hyperspace", para ver si algún pardillo picaba dos veces pagando por un mismo producto que debiera haber sido regalado. En el poco resto del mundo que llegó a verla (que creo que sólo es en los USA) también se llamó "Hyperspace",

    En el fondo, el guión tiene su gracia, los actores son malos pero resultones y es tan paródica y bienintencionada que acabas por convencerte que muchas veces y como debería ser, el cine es un medio de entretenimiento y no de arte puro (y duro).

    Empecemos. Os aviso, la peli es muy espesa en su composición, y el exceso de caspa radiactiva la hace un pelín difícil de explicar. Mucho aclarado y secado. Pulsemos el botón de (jejeje) Hiperespacio y a agarrarse que hay curvas.

    La peli empieza al estilo Star Wars. De hecho, TODA la película es en sí una parodia de la mítica saga. Llega a copiar no sólo el "In a galaxy far, far away", sino también las ya masacradas letras del principio (que Lucas sableó sin piedad a su vez de los seriales de "Flash Gordon". ¡Viva el reciclaje!). ¡Incluso llegan a poner "Episode I"! ¡Esto es el colmo!

    Por fin vemos algo. Vemos a dos viejos en una barca pescando con dinamita; vamos, lo que hacen todos los jubilados a parte de ir a ver obras y tocar los cojones en las colas de los supermercados. Por encima de sus cabezas pasa una enorme nave espacial que se para justo encima de ellos y a uno de los dos le manda un rayo cósmico. Lo bueno es que no pasa ná de ná; la nave se va, los pescadores se encogen de hombros y uno de ellos se pone a soplar una armónica entre vapores de cerveza.

    La nave continúa su paseo por el pueblo (uno de los arquetípicos pueblos-suburbio americanos que tanto popularizó Spielberg gracias a "Encuentros en la tercera fase" y "E.T., el extraterrestre"). Al fin aterrizan en un claro rodeado de arbustos.
Un par de críos que están a la fresca ven la nave y van allí a investigar. Ambos detectan la presencia de una especie de Jawa /Enano con hábito de monje entre los arbustos. Piensan "qué mono, se parece a E.T.", pero el alien enano se pone a dar rugidos (¡de león, se lo juro!) y los empieza a perseguir.

    Los criajos llegan a su casa, y el bicho se cuela en el sótano. El papá, más acojonao que el Jesulín con el primero de la tarde, decide encerrarlo allí. Al día siguiente llama a un exterminador, que a la postre resultará ser el héroe de la película. El tipo es un estudiante de económicas que se gana unos cuartos con eso de matar bichos, pero el pobre es un cenutrio más atontao que el Shaggy y cuando baja a matar al bicho, resulta que lo deja hecho unos zorros.

Volveremos con nuestro héroe un poco más tarde. Paciencia.

    Como los otros aliens echan a faltar a su compi, salen en su búsqueda. Si supieran que el pobre animalito se ha escondido en la furgoneta del exterminador... pero eso es lo de menos. Vamos a conocer a otro de los pilares de la película, un personaje que de hecho, formará parte de vuestras vidas para siempre jamás después de que lo conozcáis. Yo haría un spin-off sólo con él. Os presentamos al jefe de los aliens enanos: ¡¡¡LORD BUCKETHEAD!!! Veamos; se trata de Darth Vader hasta que llegamos a la cabeza. Pero en vez de la tenebrosa máscara de samurai del futuro que lleva el Lord Sith, nuestro malo lleva... ¡un cubo negro en la cabeza! ¡Es para troncharse, os lo juro!



    Pero lo bueno no es sólo eso: el doblador es clavadito a James Earl Jones —el que le pone la voz al Vader gringo—. Y el actor es un cachondo de mucho cuidado.
El tipo, mapa estelar en mano, busca por el pueblo y hace lo que haría cualquiera que estuviera en España: entra en una panadería a preguntar. ¡El dueño de dicha panadería resulta ser el viejo pescador sureño alcanzado por el rayo cósmico! El Cabeza Cubo le pregunta que dónde están las transmisiones de los rebeldes y la princesa. El otro, claro, ni idea. Empiezan un diálogo de besugos hasta que aparece ¡la parienta del panadero! La tipa, como en todos los casos, es más razonable que el viejo y le indica dónde encontrar las transmisiones. 
Lo siguiente que vemos no tiene precio: ¡Los aliens se van a un taller mecánico! Claro, la tipa les indica un lugar de "transmisiones", y lo primero que se ve en el cartel de dicho taller es "TRANSMISIONES" —de automóvil, claro—. Delirante. Lo que digo yo, tenéis que verla.
Allí preguntan por la princesa, y el jefe, guarro de grasa y maleducado como (casi) todos los jefes de los talleres, se lo toma a guasa y hace venir a la cajera (por cierto, la prota más desastrada, fea y patizamba de toda la historia de la CF).

    L.B. y los enanos sólo verla la zarandean e insultan ya que piensan que se trata de la pérfida princesa. Los pobres no se dan cuenta que está a años luz de su verdadero destino, pero eso tampoco importa. Total, que la cogen presa. En estas, resulta que el enano escondido en la camioneta de las plagas (¿recordáis?) se escapa cuando el tipo abre la puerta. El enano habla por radio con sus compis, que se encuentran en el taller y va con ellos. El idiota aquel se pone a perseguirlo y total, que se mete en pleno rapto de la cajera. Para añadir más maraña al asunto, LB y sus secuaces creen que es un "rebelde" que quiere liberar a "la princesa". Así que hacen lo que cualquiera haría en este caso: lo cuelgan del mono de trabajo y le meten descargas en los huevos a través de las pinzas de una batería.

    Para deshacerse de la paranoia de los aliens, ambos humanos se conchaban y les indican que las transmisiones están dentro de una aspiradora que hay por allí. Los tipos pican, y aprovechando el desconcierto, huyen gracias a un coche que hay en la puerta.
Los aliens les persiguen ¡con un escarabajo destartalado! Es genial ver a LB conducir con todos los enanos a su alrededor tocando la moral. Agarra unos cabreos del carajo. Se acaban persiguiendo campo a través y se esconden en una casa abandonada, pero les dan caza. Vemos cocerse lentamente la relación amorosa de la supuesta princesa —borracha como una cuba— y su heroico salvador. Los acaban cogiendo y llevando presos a la nave nodriza, que sigue escondida en un claro del bosque.

    Volvemos a cambiar de tercio: ahora entra el científico Chris Elliot, que se presta a deshacer el entuerto. Los del pueblo no le hacen mucho caso, y las autoridades menos. Su personaje también es impagable, y ya se puede vislumbrar cierta madera de genio (como demostró un poco después con más años y menos pelo). Finalmente los malos se deciden —igual que el "Episodio IV" de "Star Wars"— a eliminar a la princesa; pero no se topan con una boba protagonista de "Friends" precisamente: nuestra heroína arrea a los enanos con una especie de botella de camping-gas que se encuentra por ahí empotrada —más sobre esto después—.
De paso, salva al atontado del exterminador, al que tienen sentado en una especie de silla eléctrica. Dicha silla dispone de un casco que elimina al pobre tipo la poca inteligencia que posee. Así que la princesa, arrastrando al otro, que está en plan zombie balbuceante y sendas bombonas de camping-gas espacial, se dirigen al pueblo.

    Los malos descubren su huida y los persiguen hasta un supermercado. ¡LB los espera fuera dando impacientes golpecitos en el techo del coche! Para sacar al exterminador de su trance, qué mejor que hacerle oler desatascador. El tipo deja de ser un zombi: De nuevo es sólo un tonto del culo. 



    Y ahora viene la escena que justifica la película: Para evitar la persecución de los enanos, la princesa y el exterminador se montan ¡en un carrito de la compra! Y lo que es mejor, le ponen la bombona de camping-gas debajo ¡y se pone a volar!





    Los malos, precavidos ellos, les roban la otra bombona y hacen lo mismo. Así que entre los asustados clientes, rayos láser a porrillo por doquier —como diría Anakin—, vemos una persecución al más puro estilo Biker Scouts en Endor. Pero en vez de eso conducen dos carritos de la compra... lo que os digo, casi lloro de risa la primera vez que lo veo.
Por cierto, que es muy divertido y tal, pero son las superposiciones mate más chapuceras que jamás he visto: los bordes no paran de recortarse contra el fondo. No pasa nada: queda aún más pintoresco y entrañable.

    Bueno, si aún estáis conmigo, preparaos para el final. El científico logra reunir a los poderes fácticos delante de la nave de los malos, y los army boys se ponen a disparar como locos. Nada, que no. Que tienen un láser mega-brutal que amenaza con destruir todo el pueblo. Y los navy boys (y lo que no son navy boys), acojonaos y metiditos hasta las cejas en las trincheras.



    Nuestros héroes, pasando del miedo, se meten en la nave, encuentran el arma y se proponen destruirla a base de patadas. Por lo visto, deben de ser descendientes de paletas españoles. El caso es que la emprenden a patadas para darse cuenta que aquel aparato fálico que parece un cañón láser no es más que... ¡una lavadora!

    LB in person sale a negociar con el científico y los navy boys, pero todos se ríen de él porque el láser falla más que una pistola de agua. LB se cabrea de verdad, y va hacia la nave para reparar el láser. Sin embargo, cuando va a cumplir su amenaza, los enanos han tomado la nave (ya se sabe, cuando el capitán se va del barco...) y le echan con una buena patada en el culo. Cierran la compuerta y vuelven al espacio.

    LB se queda, pero va a morir matando. Empieza a perseguir a la pareja, que había logrado salir de la nave, y corren hasta la casa del principio. La pobre familia está toda viendo la tele tranquilamente, ajena a otra aventura más. Pero todos los caminos en ese pueblo llevan a esa casa, así que se plantan todos allí. Y cuando LB parece que se los va a cargar a todos, aparece ¡¡¡EL CAPITÁN STARFIGHTER!!! ¡Es el pescador chiflado del principio vestido con skijama en plan Superman y pistola láser!
Ambos se enfrentan en un duelo que ríete tú de Sergio Leone y el buen Capitán se acaba cargando a LB. El tipo se echa unas risotadas que ni la Loreto Valverde y se acabó.

    ¡Arf! Un tanto extenuante. Pero vale la pena que la veáis con vuestros propios ojos. Sobretodo porque hay que verla para creerla.

Puntos fuertes: Muchísimos. Aquí a una pequeña selección.
  • Le hacen un funeral —real, con ataúd, panegírico y todo— a una vaca que es asesinada por LB tras cometer la osadía de dejar una cagada que él pisa.
  • En el supermercado vemos una torre de ¡cereales C3PO!
  • Cuando LB coge por las solapas al "rebelde" —como su contraparte en el episodio IV— lee en el pecho Terminix, que es la casa de exterminio para la que trabaja. Y así le llama, ¡Terminix!
  • La música es muy buena, un clon de Goldsmith / Williams que cumple su función a las mil maravillas.
  • ¡El científico hace un cásting para encontrar gente con la que luchar contra los marcianos! Podéis imaginar quién se presenta. Mi preferido es un tipo con skijama que se pone dos pelotas de ping pong en los ojos.
  • Inventos chorras hay muchos, como las bombonas de camping-gas que son reactores, el cañón láser que resulta ser una lavadora, la silla de torturas cerebrales., etc.
  • Los diálogos tampoco tienen desperdicio. Por ejemplo este:
    ENANO: — ¿Cuáles son tus últimas palabras?
    PRINCESA: — ¿Puedo ir al lavabo? He bebido mucho vino.
    O este otro:
    LORD BUCKETHEAD —después de pisar una enorme mierda de vaca, y mirándose el pie con asco—: — ¿Quién es el responsable de esto?
    IMAGEN RESPONDIENDO: En el siguiente plano vemos una musiquilla inquietante, un rebaño de vacas y el primer plano de la culpable ¡Pobre de ella!

    En fin, que hagáis lo posible por pillarla. Lo malo del asunto es que el DVD es de importación, de imagen granulada y sonido malísimo, y ramplón a más no poder. Ni extras ni nada, ni siquiera subtítulos. Así que os tocará afinar las clases de First y Advanced que os pagan vuestros papás y que de tan poco os sirven luego.

LOS 7 MAGNÍFICOS DEL ESPACIO



  • Título original: “Battle beyond the stars”.
  • Título en español: "Los 7 magníficos del espacio".
  • Director: Jimmy T. Murakami.
  • Guión: John Sayles.
  • Cast: Richard Thomas, Robert Vaughn, John Saxon, George Peppard, etc.
  • Año: 1.980.
  • Especialista de BlogCaspa que se ha atrevido a analizar este ñordo: Dani.







    Una película que en España vino a llamarse "Los 7 magníficos del espacio" en vez de un potente "Batalla más allá del espacio" no requiere más presentación.

    Si queréis saber qué diablos hacía Hannibal Smith antes de unirse al Equipo A y ayudar a patear culos de terratenientes malosos y montar tanques en graneros, echadle un ojo a este engendro. Otro pastiche más de "Star Wars", pero que cuenta con el añadido de tener a Roger Corman en la producción. ¡Eso es caspa con pedigrí! Y nada más y nada menos que John Saxon de malvado misántropo espacial. Al pobre le ponen una raya púrpura-fosforito que le cruza la cara sin compasión. Lo que tiene que hacer uno antes de acabar en algún culebrón venezolano...



    ¿Sabéis donde empezó James Cameron su carrera llena de robots, aliens y barcos que se hunden? Pues aquí, haciendo de diseñador de producción. Y creo que es anterior a "Piraña 2", su ópera prima en la que pocos supieron ver al que sería al director de la película más taquillera de todos los tiempos. Reíros del rubio de Cruz y Raya y "Ja me maaten..!", reíros, que ya veréis luego.

    Os he hablado antes de Hannibal Smith, o lo que viene a ser lo mismo, George Peppard. El tío aquí hace de cowboy espacial, más perdido en la película que Marco el día de la madre. Actúa de una manera tan despreocupada e inepta que hasta queda bien; parece que sea parte del papel.
Esto empieza a parecer un cementerio de elefantes... 

    La peli va de un grupo variopinto de aliens y humanos que se ponen en plan mercenario e intentan derrocar al malo de turno —Sardor, interpretado por John Saxon—. Y no hay más que eso: el viaje de los humanos buenos recogiendo especies raras de extraterrestres sin ton ni son y la batalla final contra los malos, raza, que por cierto, recuerda horrores a los klingons de "Star Trek".

    La peli es una patética excusa para mostrar todo tipo de razas de aliens, maquillajes, decorados, robots y naves. Las razas que recogen (agarraros que hay curvas) son:
  • Los sullis, una especie de enanos calvos vestidos con la ropa-papel famosa en el Mundial 82 y que se comunican mediante... ¡calor!
  • Un caimán a dos patas.
  • El Cowboy espacial., 
  • Una walkiria con cara de putón y corpiño marca-tetas en plan Caroline Munro.
  • El viejo
  • Seis aliens que en realidad son una entidad y que leen la mente. Poseen físicamente un ojo en el centro de la frente. También son calvos y van de blanco nuclear. Por cierto que en la escena que los presentan, se ve claramente el micrófono de ambiente. Delirante.


   Cuando se reúnen todos, dirigen sus naves hacia el planeta nativo del protagonista, humano, como no. Cuando llegan, la walkiria, que es más pequeña que un mosquito, se agiganta mágicamente. Cabe destacar que el cámara no escatima generosos planos de las pechugas de la walkiria. Los modelitos wonder-bra que hacen llevar a la moza tampoco tienen desperdicio.

    Hay un desembarco de las tropas de los malos en el planeta. La escena es delirante: se cruzan fuego láser a escasos metros de distancia, casi frente a frente. ¡Y los malos fallan todo el rato! Y por si fuera poco, ya que no pueden en el cuerpo a cuerpo, sacan un "tanque sónico" que hace que los oídos de los nativos ¡sangren a borbotones! Se nota con claridad como uno de ellos se tapa los oídos con las manos y a la vez, aguanta la manguerita por la que sale la sangre falsa. Es genial. George Peppard, disparando su láser, lleva marcado en su rictus: “¿Pero que coño hago yo aquí con esta puta pistola de juguete?”. JJ Canell seguro que no vio este engendro antes de producir "El Equipo A", sino Hannibal Smith hubiera sido hasta Manolo Escobar en vez de Peppard.

    Siempre es un placer escuchar el viejo sonido láser de las pistolas de "Flash Gordon". Debe ser el efecto de sonido más plagiado de todos los tiempos. A mí me hizo recordar aquellas tardes después del cole entre nubes de Nocilla y Tronquitos (¡como os echo de menos!).

    La nave que transporta a los buenos lleva una computadora femenina enamorada del protagonista, más surrealista imposible. Y el caso es que ya os podéis imaginar como acaba todo: batallón final en el que todo el mundo reparte hostias y lásers por doquier y en el que los malos acaban a la parrilla o huyendo con el rabo entre las piernas. Viva la humanidad.




    Para acabar, unas breves notas sobre peculiaridades de la película:

El invento: una especie de xilofón de cristal que desata la furia natural del planeta. Lo tocas y venga venir tifones y erupciones. Como oís.

El diálogo: Hay tantas líneas delirantes que no habría espacio suficiente para todas, pero esto es un buen ejemplo.

SARDOR: —¿Es posible que estemos fuera de su alcance?
MUTANTE: —Imposible. Debe pasar algo malo.
SARDOR: —Lo malo es que tengo un ejército lleno de errores genéticos. ¿Por que mis mutantes no son tan inteligentes como los Selby?
MUTANTE: —No podemos ser como usted, señor.
SARDOR: —¡No me adules!


EL PROTA: —Tú lo estás pasando muy bien guerreando, pero mi gente está sufriendo.
LA WALKYRIA: —Nuestro credo es Vivir deprisa, pelear bien y tener un bonito final
EL PROTA: —¡Un final no violento es bonito!

La conversación en el momento "seducción lésbica" de la valkyria a la
prota rubia es bastante lamentable, pero os dejo a vosotros que lo
disfrutéis (o no) cuando veáis este entrañable engendro.

STARCRASH: CHOQUE DE GALAXIAS



  • Título original: "Starcrash".
  • Título en español: "Starcrash: choque de galaxias".
  • Director: Lewis Coates.
  • Guión: Lewis Coates y Nat Wachsbersger.
  • Cast: Marjoe Gortner, Caroline Munro, Christopher Plummer, Joe Spinell, DIOS DAVID HASSELHOFF, etc.
  • Año: 1.978.
  • Especialista de BlogCaspa que se ha atrevido a analizar este ñordo: Dani.








    Buena manera de empezar este blog: todo un clásico del sin sentido fílmico, y junto a "Troll 2", la indudable cumbre de la caspa. No sé qué diablos se le pasaría por la cabeza al productor de este engendro ni a los sufridos espectadores que se acercaron a las salas, que descubrieron atónitos una tomadura de pelo al más puro estilo Paco Porras. Es tan rematadamente mala y chapucera que es digna de verse solo para comprobarlo. Todo está mal hecho: los efectos, los diálogos, la dirección.. ¡los actores! Es como un gran cojín hecho de retales de otros films. Por supuesto, cosa habitual en la época —"Star Wars" es uno de los más fusilados—.

    Es divertido comprobar como van sucediéndose los acontecimientos en escenarios-topicazo —nevados, desiertos, cuevas, etc.— en los que nuestros protas salen indemnes una y otra vez.

    Al principio, cuando la heroína (hablando de ella, muchos se meterían a la hora de cometer este crimen) se escapa de la prisión en la que se encuentra, ya la lía al cargarse una especie de Afrodita-A tetuda y de hierro colado. El robot se mueve gracias a un stop-motion tan y tan cutre que Harryhausen se revolvería en su tumba de no encontrarse vivito y coleando.



    Hablemos de héroes y villanos.

El príncipe: Una suerte de Umberto Tozzi con dentadura profidén y permanente rubísssima que hace que nos preguntemos si por las noches alternaba en boites de locazas setenteras. El actor que lo interpreta es tan nefasto que no valdría ni para actuar en el Angel Christ’s Circus.


Simon: El anticristo en persona cimentando las bases de su posterior imperio del mal. ¿A quien nos referimos? ¡pues a DIOS DAVID HASSELHOFF, naturalmente! El modelo de conducta moral por el que se rigen los colaboradores de BlogCaspa. Como bien señalaba un lector de Popular 1, él es el enviado de Satán en la tierra, porque si no no se explica que alguien tan falto de talento haya llegado tan lejos. Discos, series de tetudas recauchutadas en bikini, películas... Su ambición no tiene límites, amiguitous. El día que Jesús nos cierre el gas, DIOS DAVID HASSELHOFF aparecerá con el Coche Fantástico dispuesto a llevarse a todas las almas perdidas a su casa en el infierno.
En esta peli lleva un casco que le da energía, y es una lástima que enseguida se lo quite ya que la permanente que también me lleva y lo maquillado que va le hace parecer otro julandrón comparable al anterior "actor". Parece que sea la misma permanente con la que abusó de nosotros en los 80 a bordo de aquel coche con voz más pesao que el cuñao de Rocky.


La prota: Es una delicia ver a la potente Caroline Munro desfilar por la pantalla con su colección de bikinis ajustaditos tipo Ursula Andress en "007 contra el Dr. No", luchando con amazonas y enseñando pechuga y muslamen. Toda una actriz, además, ya que pertenece con toda la gloria que ello conlleva al stardom del sci-fi casposo (apartado cachas estupendas).


Bello rostro, cuerpo de escándalo, six-pack, un más que evidente
morbo sexual... sólo le faltaba saber interpretar.

El robot: ¿Por qué en estas pelis siempre tenía que aparecer el puñetero robot de turno? 
Digamos que cuando le cogíais a mama las cacerolas y los pucheros y os los poníais por encima con papel de plata para convertiros en Mazinger Z lo estabais haciendo mejor que los que armaron el trasto este. Pesado como el solo, sabelotodo y cretino, cuando se apaga lo celebras más que una victoria de los buenos. Parece mentira que un actor al que no se le ve la cara, sea lo más sobreactuado de la película, con una voz y unos continuos aspavientos ridículos.


El Emperador: Uno no se deja de preguntar qué coño le ofrecerían a un pedazo de actor como es Christopher Plummer para que saliera aquí con una capa en plan "Nancy Astronauta". El hombre pone una cara que es un poema; seguro que esperaba que no se viera mucho la peli porque si no no podría ir más a buscar el pan en su barrio sin taparse la cara.
Hace de un emperador del espacio libre súper buena persona él, cargado de buenas intenciones. La escena en la que paran el tiempo para salvar a su planeta de un rayo mortal merece aparecer algún día en algún programa de grandes momentos del cine cutre.

La viva imagen de la bondad y la benevolencia.
No sé si enternecerme o vomitar.

El malo: Un cruce entre un Ming descafeinado y un Pavarotti a dieta. Malo sí que es, pero como diría El Sevilla, no de maldad, sino como las canciones de Nacho Cano, para que os hagáis una idea. Interpretado por el histriónico Joe Spinell, el cielo lo tenga en su gloria.



    Volvamos a la película. Cómo no, hay sables láser, faltaría más. Y estrella de la muerte también, aunque comprada en las rebajas del Carrefour; no veas lo fea que es. Para que os hagáis una idea, coged "Planeta prohibido", quitadle todo rastro de Shakespeare e intelectualidad, "Godzilla", "Mazinger Z", un poco de "Flash Gordon", un mucho de "Star Wars" y tendréis un cóctel sabrosón pero algo indigesto llamado "Starcrash: choque de galaxias". Mucho colorido hay en esta pinícula (el espacio está adornado con estrellas de colores en plan árbol de navidad), explosiones, los malos entrando dentro de misiles a la base de los buenos sin que nadie salga volando por la despresurización, etc… en fin, armaros de sentido del humor, palomitas, colas y preparaos a disfrutar del sabor de la buena caspa. Recordad que el subtítulo ya lo dice todo: "Choque de galaxias".

Muchos años antes de la aparición de aquel videojuego infame de
Pokemon, esta película ya terminó con unas cuantas miles de
inocentes retinas ante tal enfermiza conmbinación de colores.


    Por cierto, no puedo finalizar sin comentar que este engendro fue una coproducción italo-estadounidense, dirigida por Lewis Coates, más conocido por los amantes del fantástico casposo europeo como Luigi Cozzi, un artesano de la mierda que a buen seguro volverá a aparecer en este blog.

    Insisto, no os la perdáis, inauguramos este blog con ella, pero dudo mucho que lleguemos a hablar de otra película más demencial y divertida que esta.



EDITADO EL 2/07/2.012
Como nuevo editor de BlogCaspa (jelou, ¡soy Albert Sanz y ahora mando yo!), me congratula el saber que tantos años después, "Troll 2" y "StarCrash: choque de galaxias" siguen siendo mierdolos imprescindibles en nuestras vidas. Y también me congratula el recordar a quien llegue a esta entrada, que unos años después, en el festival de Sitges de 2.011, se proyectó la versión remasterizada con la presencia de Luigi Cozzi/Lewis Coates, y en la que Dani y yo realizamos algunas preguntas a este genio. El artículo lo puedes leer aquí.
Gracias miles.