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lunes 14 de mayo de 2007

HASTA LA MUERTE by Albert

HASTA LA MUERTE (SHOCK 'EM DEAD)
Dir: Mark Freed (1991)
(c) Albert Sanz Enterprises 2007. All rights reserved.
Un director que solo tiene dos películas en su haber, y las dos más malas que el Acebes, debe de ser bueno por narices. Disfruten del relato de Albert, que una vez más se supera para darles lo mejor de la caspa. Le tenemos cariño porque fue una de las perlas del II Festival de la caspa celebrado en Barcelona.
Hola amigos, tras lo mal que lo pasé en el cine viendo “Moscow Zero” y lo aun peor que fue tener que recordar todos los detalles para mi primer artículo, es un placer para mí escribir la review de una de las mejores / peores películas que se han hecho jamás. Un engendro de dimensiones épicas y espíritu nostálgico que eleva al cine casposo a la categoría de arte. Un guión absurdo, unas interpretaciones lamentables y un desarrollo lleno de tópicos logran que disfrutemos como fistros de una auténtica obra maestra.
Pasen y disfruten.

Una de mis obsesiones musicales consiste en tratar de conocer todo lo relacionado con el mundo de la guitarra. Hace muchos años, en la extinta y casi legendaria revista “Guitar Player Magazine” entrevistaron al italo-americano Michael Angelo, uno de los más importantes guitarristas metaleros de los 90. En dicha entrevista hablaba de su participación en una película llamada “Shock ‘em dead” en la que hacia de demonio y transformaba a un chaval en toda una rock star. Además se encargaba de los solos en la BSO y hacer de doble de manos cuando el chaval tocaba. Pero sobretodo el detalle freak era que a su madre esa película le daba miedo ya que su hijito tenia un aspecto realmente terrorífico.
Terror, demonios y guitarreo heavy metal. El ansia por ver esa inédita mezcla de estilos quedó grabado a fuego en mi subconsciente hasta que llegó a mis manos la bazofia de la que hablaba el “200 m.p.h. guitarist” (lo siento, pero aun no he visto “Muerte a 33 r.p.m.”).
Hace pocos años, realizando una visita cultural a la magnífica exposición de Cine X de mi videoclub habitual me topé con el lomo de una cinta llamada “Hasta la muerte”. Ya de entrada no me parecía un título típico para una película del género. Agarré el estuche y vi que la carátula era de lo más inocente (una foto de pose de una chica ¡vestida! que mira hacia atrás), algo muy raro teniendo en cuenta que la atractiva chica era Tracy Lords, la reina del porno de los 80 junto a Ginger Lynn, y la que cambió completamente el concepto de “Scream Queen”. Pero al dar la vuelta al estuche me encontré con la foto de un cutre zombie que emergía de su tumba. ¡Ya está! No necesitaba nada más para alquilarla: Tracy Lords y un zombie, ¡la combinación perfecta!
Pero la mayor sorpresa al ver la película, fue comprobar que la cinta estaba en la sección equivocada ya que supuestamente era de terror (algo muy discutible) y que era la entrañable mierda de la que hablaba Michael Angelo, “dirigida” por un tal Mark Freed.

La historia trata de un chico feo, imbécil, cortito y gafapasta (al estilo de los de “La revancha de los novatos”) y sin ningún tipo de posibilidades de realizar nada en la vida. Malvive en una caravana y es explotado diariamente en una pizzería.
Pero eso sí, Martin, nuestro antihéroe, tenia un sueño, ya que sino no habría película: queria ser la mayor estrella del rock de todos los tiempos (en su versión cantante-guitarrista toca huevos que toca a 3.000 por hora).
La oportunidad le llega cuando “Spastique Kolon” le llama para una prueba, una prometedora banda que a pesar del nombre no son grindcorianos, sino que hacen puro hard rock & heavy metal ochentero, y que en breve va a participar en un festival-audición en el que un afamado productor decidirá que nuevas estrellas van a arrasar en los States.
Como os podéis imaginar, Martin es de lo más negado que existe con las seis cuerdas y muy a su pesar la banda llama a otro paquete que habían probado días antes.
Nuestro amigo vuelve a la pizzería con el rabo entre las piernas (en un arranque único de rabia en su vida se había despedido), y el cabrón de su jefe lo echa a patadas.
Justo en ese momento y como quien no quiere la cosa... (musiquilla de suspense).... pasa por allí una bruja vudú con sospechoso aire a Whoopi Goldberg que le promete la solución a sus problemas. Como no tiene nada que perder y su casero le ha desahuciado, va a su consulta pese a mirarla como si fuera la peor actriz de todos los tiempos (en serio amiguitos, rivaliza con Sandra Bullock). Una vez allí, la bruja le pregunta que es lo que quiere mientras acaricia un conejo de peluche un poco tieso. Para cumplir sus deseos no se le ocurre otra cosa que clavarle una daga en el corazón mientras sus ojos se iluminan con un fulgor verde de lo más resultón. Acto seguido el joven Martin despierta en un cementerio de cartón piedra con una niebla pelín falsa y se inicia una de las secuencias más psicotrónicas de toda la caspahistoria: Un zombie de pacotilla emerge de su tumba. Martin descubre un ataúd y al abrirlo ve a un esqueleto con ¡greñas! El ataúd lo cierra otro monstruo y el chico huye atraído por una música infernal. Se trata de Satanás, que con su guitarra de doble mástil en forma de triángulo está interpretando una sinfonía infernal. Dos groupies metaleras que están arrodilladas adorando a Satanás atraen al imbécil y le obligan a sujetar los mástiles mientras empiezan a salir descargas eléctricas que le hacen desmayarse.

Martin aparece renacido en Angel Martin y entonces descubrimos que el poco presupuesto de la película había ido a parar al maquillador, ya que el tipo en realidad ¡está bastante bueno! y encima es clavadito a Kevin Beacon. El nuevo Angel Martin tiene el pelo crepado hasta el techo, greñas hasta el culo, posee una mansión, un colchón de agua, cuatro coches de lujo, tres ayudantes con forma de putón verbenero, una habitación con todas las guitarras del mundo mundial y un armario ropero lleno de pantalones y chupas de cuero. ¡Viva el jevi!

En la habitación de las guitarras coje una y a pelo empieza a interpretar una pieza de música clásica a tapping. Su talento no conoce límites. Para confirmarlo se asoma al balcón donde una chica se está bañando en el jacuzzi en bolas. La chica le dice esto: “Hola ¿cómo estás? Yo soy Mary. Eres guapo. ¿Quieres acompañarme?”. No hay duda. Se ha convertido en un triunfador.
Ni corto ni perezoso agarra a la tres chatis, el Mercedes descapotable y una Stratocaster y va al local de ensayo de la banda. Como ya no le conocen con el peinado imposible que luce, pide hacer una prueba en la que se marca el megasolo del siglo a la primera dejando a la banda alucinada, sobretodo a su teclista que se queda babeando sin tocar. Eso sí, los teclados siguen sonando.
En ese momento llega Lindsay Roberts, la manager del grupo (un grupo incompleto en busca de su primer contrato discográfico y ya tienen manager... po fale) que cachonda perdía ante su majestuoso porte y su impactante virtuosismo le presenta a sus nuevos compañeros: Jonny Crack (cantante), Dusty Cliff (batería), Izzy Love (teclados) y Greg Austin (bajo). Con esos apodos harán historia, sí señor. Después de humillar al cantante por haber escrito unas canciones tan fáciles de tocar invita al grupo a su casa.

Antes de empezar la fiesta decide montarse una ídem con Michelle, una de sus ayudantes, pero al ver el reflejo de la chica en un jarrón de plata descubre la verdad: la tía es más fea que Carmen de Mairena al levantarse por la mañana y ha vendido su alma al diablo para ser bella. Y sólo su reflejo en la plata podrá mostrar como es en realidad. Por su parte, Angel no puede comer nada, ya que sino la comida se convertirá en un “elemento tóxico” capaz de provocarle vómitos o incluso la muerte.
Pero claro, de algo ha de alimentarse para no morir y mantener sus poderes a tope, y el único plato que aceptará su estómago son almas de humanos a los que debe matar con la daga de la bruja mientras a él también se le iluminan los ojos de verde kryptonita.

Comienza la fiesta, y el guaperas del bajista (Greg), a la postre prometido de Lindsay invita a un montón de gente con pintas horteras y ochenteras. Angel empieza a tirarle los tejos a Lindsay la cual le sigue el rollo. En ese momento entra en la casa la bruja vudú para ver si todo está a su gusto, y Angel, agonioso como él solo decide que aparte del harén quiere a Lindsay ya que como siempre se suele decir “es especial, no es como las demás”. La bruja le dice qué hacer pero de eso ya hablaremos después.

Viendo a todo el mundo en la fiesta bebiendo y comiendo ricos manjares (excepto Dusty Cliff que se está comiendo a una de las chicas de nuestro prota), Angel empieza a tener hambre de almas humanas. Evidentemente que el pizzero será el primero en palmarla no sin antes necesitar ayuda de sus chicas, ya que el mal le ha convertido en virtuoso, no en asesino, y aun es un poco torpe para estas cosas. Por cierto, maravillosa la luz verde que emana del pizzero muerto. Auténtica infografía al más alto nivel.

Al día siguiente llega el momento del concierto. La banda está preparada, especialmente Jonny Crack que se mete un chute para olvidar que con su indumentaria ha convertido a Boris Izaguirre en el ser más rudo y masculino que os podáis imaginar. Tras drogarse coge una bebida de un barreño en el que flotan un montón de latas de cerveza (recordad este detalle, puesto que el barreño tendrá gran importancia al final de la película).
Empiezan a tocar, y Jonny se muestra los más afeminado y desafinante que os podáis imaginar (éste no duraba ni una gala en OT). Al llegar el momento del solo, Angel empieza a tocar como el ultravirtuoso que es, lo que a Jonny no le hace gracia ya que la gente le aplaude a rabiar. En el momento de retomar la voz Angel pega una patada a Jonny y le hace caer del escenario, y el propio público se encarga de echarlo. Angel sigue cantando con ejem... gran poderío y carisma escénico y al acabar el tema vomita encima de una chica que hay en la primera fila. Precioso.
Tras tres temas “Spastique Kolon” finaliza el concierto y Angel sale a buscar alguna víctima ya que se ha quedado hecho polvo. Encuentra a una muchacha y la mata en su coche. Jonny, que ve a Angel dentro va a vengarse de la humillación pero al verle los ojos en plan verde kryptonita sale huyendo. No servirá de nada, las horas de este cantante de pacotilla están contadas...

Tras la fiesta post concierto Lindsay va a la mansión de Angel al tener un ataque de cuernos (Greg estaba flirteando con una de las amigas de nuestro divo).
Allí, bajo la luz de la luna, y al lado del jacuzzi, Angel empieza a tocar una bella balada con su acústica mientras Lindsay empieza a darse cuenta de que no debía estar allí. En ese momento ella habla de lo mucho que quiere a Greg (sí claro), Angel empieza a tocar como un poseso y sin venir a cuento vomita grumos de color verde en un emotivo homenaje a “Bad Taste” (“Mal gusto”) de Peter Jackson. Para limpiarse se mete en el jacuzzi y echa unos polvos mágicos (que le dio la bruja) en el agua. Entre los dos empieza un dialogo romántico de besugos en plan “Me gustas pero yo no... debes estar aquí conmigo, es tu destino... Sí pero no puedo, amo a Greg... Nadie te va querer como yo... Esto ha sido un error... Si quisieras a Greg no estarías aquí conmigo...”. Es en esos momentos en los que te planteas si ciertos actores y actrices no sienten vergüenza ajena al ver sus interpretaciones, y porque hay guionistas que cobran por escribir diálogos así.

Al día siguiente la banda sin Jonny va a visitar a uno de los productores y Angel consigue un supercontrato que deja atónito al resto ante el carisma y la capacidad de negociación del astro (Lindsay ya se ve en el paro).
Por la tarde Greg, que cree que Lindsay estará jugando al teto con Angel va a la mansión.
Al entrar ve el reflejo en una guitarra de una de las chicas y como que se asusta.
Entonces, con unos sencillos cálculos aritméticos podemos deducir que si solo la plata refleja la imagen maléfica y real de la chica, y la guitarra está hecha de madera, por lo tanto madera = plata. Sí señor, eso es lógica y lo demás son tonterías.

El caso es que esa noche Lindsay recibe la visita de Michelle, una de las chicas de Angel, la cual está dispuesta a matarla ya que sabe que Angel se ha enamorado de ella y la relación a cuatro bandas entre el guitarrista y su harén perderá su ejemplar estabilidad.
Tras una pelea dramática a más no poder entre las féminas, llega Angel en plan ídem salvador aunque no puede evitar que Michelle le clave una daga en la espalda. Angel, se saca la daga realmente de la peluca y la mata, ante los atónitos ojos de Lindsay que ve como la otrora belleza se transforma en un cadáver calcinado con lucecitas de por medio.

Ya no hay nada que hacer para ella y para nosotros. Está perdida y la peli a punto de acabar... ¡Noooooo!

SPOILER-SPOILER- SPOILER-SPOILER- SPOILER-SPOILER-SPOILER- SPOILER

Greg, cansino como él solo decide ir a visitar a la bruja a ver que le dice. La muy ídem le cuenta la verdad y hasta la manera de derrotarlo y salvar a su chica. ¡Será arpía!
Así que ni corto ni perezoso se dirige al colmado más cercano a comprar un tubo de concentrado alimenticio. Después va a la mansión, mata a una de las chicas metiéndole un chorretazo de concentrado en la boca y como es muy listo se dirige a la sala del concierto a evitar la tragedia.
La ceremonia satánica es de lo más surrealista. Angel ha atado a Lindsay a una silla y ésta está dentro del famoso barreño de agua (y con las latas del otro día flotando). El greñudo empieza a tocar como un salvaje la guitarra mientras pone la peor cara de villano de todos los tiempos (claro que la cara de susto de ella también es un poema). Luego deja de tocar, echa unos polvos, mete a una serpiente y agita el agua con una daga. Cuando está a punto de clavársela a la chica llega Greg y pelea contra Angel. A la fiesta se une Michelle que ataca a Greg con un hacha de juguete, pero éste se aparta y tira una columna de altavoces sobre la pobrecita. Accidentalmente se clava en el cuello el hacha de juguete y muere. Angel pone cara de sufrimiento mientras Greg ¡encuentra en el bolso de Michelle una jeringa! La llena del concentrado alimenticio y se lo clava en el cuello a Angel, haciendo que su cabeza se hinche y explote (sin palabras).
Una vez más, y como en toda película romántica que se precie, el amor ha triunfado por encima de todas las cosas...

Como habéis podido comprobar, la película contiene todos los elementos que se precie ha de tener una película casposa: la chica, el héroe guapo, el villano también guapo, música heavy, dosis de guitarrero, decorados de cartón piedra, F/X tan cutres que dan vergüenza, interpretaciones pésimas que dotan a sus personajes de un carácter absolutamente entrañable, y un guión tan absurdo como lamentable. Pero sobretodo, lo que la alza por encima del cielo casposil es el continúo homenaje que hace el “director” Mark Freed al heavy ochentero (la película data de 1.991) y a las “hair bands”, sobretodo en la figura de Jonny Crack

Para finalizar hablemos un poco del casting, antes de que salgáis a la caza y captura de esta joya (ha sido reeditada en DVD por DeAPlaneta y la podréis encontrar con facilidad por 5 euros o menos).

Greg Austin, el héroe guaperas: Tim Moffet, tan guapete como mal actor, pero malo de verdad. Sólo se le conocen algunas películas de serie B y alguna que otra serie. ¿Para qué más?

Lindsay Roberts, la chica: Tracy Lords posiblemente más sexy que en sus fims X. No importa lo mal que actué (que lo hace mal, pero que muy mal). Al verla solo podemos pensar en una cosa...

Jonny Crack, la rock star egocéntrica: Francamente, de Markus Grupa no nos podemos creer que sea capaz de vestir de una manera tan hortera y afeminada, sea tan chulo y cante tan mal, sino es a propósito. Su particular homenaje parodia a David Lee Roth no hacen sino demostrar que es un grandísimo actor pese a que según IMDB no haya hecho nada más.

Woodoo Woman, la reina de la oscuridad: Al igual que pasa con Markus Grupa, Tyger Sodipe no puede ser tan mala actriz, por lo tanto actuaba muy bien para aparentarlo. Tampoco se conoce nada más de ella.

Angel Martin, el esclavo de sus deseos: Nuestro protagonista favorito. ¡A la mierda Greg! Debería haber ganado él y quedarse con la chica. Stephen Quadros, que joya de infra-actor. Por cierto, es el que más ha trabajado en el cine como... ¡coreógrafo de artes marciales! Por lo visto el tipo es una fiera en el noble arte de pegar leches, habiendo sido secundario y coreógrafo de importantes proyectos para el séptimo arte como la 1ª temporada de “Walter Texas Ranger” o “Cradle 2 the grave” con Jet Li y DMX. Además es músico y modelo. Y su web no tiene desperdicio:
www.stephenquadros.com. Si ya decía yo que este chico tenia talento...

En conclusión: No os la debéis perder bajo ningún concepto, es una MIERDA en mayúsculas, y si encima sois fans del guitarreo ya podéis dejar de pelárosla con “Cruce de Caminos”. La auténtica película de virtuosos se llama “Shock ‘em dead”.
PUNTUACIÓN:


Y ahora dejénse llevar por sus retinas... dos perlas de esta película gracias a YouTube. Los comentarios, obviamente, son superfluos. Aspirantes a Satriani o Vai, mirad el segundo video.



10 comments:

Milgrom dijo...

Esta peli me marcó profundamente. La alquilé hace un par de años por ver en la contraportada al guitar-freak más amado por mí: El gran Michael Angelo Batio. La peli es cochambrosa a no poder más para mí su encanto radica en el elemento musical. Está clarísimo que Michael Angelo pretendía hacer lo mismo que hizo Vai en "Crossroads", pero los medios no eran los suficientes.

Dani dijo...

Ostia,Milgrom,pues creo que Albert y yo eramos los unicos que habiamos visto este engendro.Es sencillamente demencial!
Pues si te mola el guitarreo,Alberto tiene un programa de radio por la red que se llama "guitar experience".Te pongo el link a la derecha del blog para que le eches un vistazo.
Hace poco fuimos a ver a Paul Gilbert a Barcelona,no se si te mola.

Milgrom dijo...

Paul Gilbert me encanta. No pude ir la semana pasada a su concierto, y seguramente son esas cosas de las que uno acaba arrepintiendose. La peli la alquilé en un video-club de barna; "monkeybussiness" se llama, no se si te suena.

Maelstrom dijo...

Bufff Tracy Lords... Actriz porno desde los 15 a los 19 años.

Sin saberlo (o sabiéndolo vaya), hemos cometido actos viles con nuestro cuerpo a cuesta del suyo.

Dani dijo...

Me sabe mal decirte que el concierto fue atómico.Incluso el tipo grabó un saludo para el programa de Albert.Hemos conocido a muchos guitarristas,no se si tu tambien te quedas a esperar a los músicos.Es un buen deporte.
Desconozco ese videoclub,pero tienes que decirme presto donde está.

Dani dijo...

Jejeje!No ha sido nunca una de mis actrices preferidas (yo soy un fan acérrimo de la diosa Celeste) pero hay que reconocer que sus gemidos ayudaban lo suyo en las labores manuales.

Milgrom dijo...

Pues no la verdad es que no suelo quedarme a esperar a los músicos. Mi timidez extrema me lo impide, la única vez que pare a algún músico fue a los insoportables Astrud. Acababan de tocar en un concierto al aire libre fuera de Cataluña, yo estaba por ahí de vacaciones casualmente y los vi por ahí y les saludé. En el momento de hacerlo me estaba arrepintiendo, son esas gilipolleces que haces sin saber porqué. Joder los pesaos de Astrud,¿porque lo hice...?

Milgrom dijo...

El monkeybussines está en la calle casanovas con gran via. Uno de los mejores videoclubs de Barcelona.

Dani dijo...

Tomo nota de lo del video...oye,no seran los Astrud aquellos panolis poperos en los que uno va con zapatos de tacón?Porque estos tambien darían para uno de tus comentarios.Oye,porque no escribes el encuentro?
Yo ya te explicaré mi encuentro con Megadeth o Bruce Dickinson,te juego lo que quieras que es mas surrealista que el tuyo.Soy una imán para los momentos bizarros...

Milgrom dijo...

Si, Astrud eran esos, aaaargh.
Lo de escribirlo en el blog, pues lo he pensao la verdad, es una gran muestra de estupidez, pero no se me niego a que se relacione mi blog con astrud aarrrrgh!!!

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